Empresas

LA FORMACIÓN DUAL UNIVERSIDAD – EMPRESA

Es una modalidad formativa en la que el centro/empresa y la universidad se corresponsabilizan de la formación del aprendiz. El aprendiz alterna entre el centro educativo y la empresa, se forma trabajando y aprende en el aula, en una continua retroalimentación.

La razón de ser de la Formación Dual parte del desajuste existente entre las necesidades que las empresas tienen de nuevos trabajadores con perfiles cada vez más específicos que se adapten a las características de cada empresa y la realidad de las tipologías de jóvenes que les llegan.

Por eso, resulta imprescindible que la empresa apueste por esta modalidad formativa en colaboración con la universidad, ofreciendo puestos de trabajo para estudiantes/aprendices. Al mismo tiempo, la empresa tendrá que comprometerse a designar un tutor de empresa y elaborar un proyecto formativo en estrecha coordinación con el tutor de la universidad.

Esta fórmula asegura la captación de talento para la empresa y para el territorio, hecho que incide en que las empresas, desde asociaciones u organizaciones propias, consigan elevar la calificación del sector y por lo tanto alcanzar un reconocimiento exterior de cara a los clientes.

En la Formación Superior Dual, el alumno pasa media jornada a la empresa como aprendiz supervisado por un tutor de empresa que se coordina periódicamente con el tutor de la Universidad.

La relación entre el aprendiz y la empresa tiene que ser el contrato de trabajo. Excepcionalmente se firma un convenio de prácticas externas hasta que sea posible firmar el contrato. (Es el caso de alumnos extranjeros). Al mismo tiempo, las empresas firman un convenio a tres bandas (empresa-universidad-aprendiz para regular la protección de datos y garantizar la confidencialidad.

Todo el aprendizaje y adquisición de habilidades por parte del aprendiz se va recogiendo en el Cuaderno de aprendizaje del aprendiz, que servirá a final del proceso formativo para poder realizar la evaluación de forma objetiva y consistente.

TIPOLOGÍA DE EMPRESA FORMADORA

De entrada, cualquier empresa puede formar aprendices. Sin embargo existen algunos elementos que resultan muy atractivos para que las empresas quieran convertirse en empresas formadoras:

1

Necesidad de contratar nuevos trabajadores por una previsión de crecimiento de la empresa y por próximas jubilaciones

2

Necesidad de cubrir lugares de trabajo que necesitan una calificación mediana y con un tiempo de aprendizaje largo

3

Responsabilidad Social Corporativa: el compromiso formativo de aprendices por parte del empresa tiene un impacto positivo en el territorio. Colabora a reducir el paro juvenil y mejora y potencia la imagen de la propia empresa.

¿QUÉ VENTAJAS PUEDE OBTENER LA EMPRESA?

 

Incluir en el currículum formativo de la universidad nuevos contenidos de interés para la empresa

Conseguir motivar al aprendiz en su formación a lo largo de su estancia a la empresa

Contribuir a crear una bolsa de futuros empleados y facilitar la sustitución generacional de la plantilla

Reducir los procesos de selección de personal externos

Acertar en las decisiones de contratación. Se conoce mucho mejor a un aprendiz que a un candidato externo

Recuperar la inversión realizada en formación a medio plazo.

Poder formar a futuros empleados con la cultura y hábitos de trabajo de la propia empresa (identificación con la empresa, con sus valores y su forma de hacer).

Decidir sobre la contratación del aprendiz una vez finalizada la estancia formativa

Conseguir una bonificación en las cuotas de la SS de los aprendices (según el tipo de contrato)

Promover la responsabilidad social al convertirse en empresa formadora, transmite una imagen de dinamismo, modernidad y puede ganar presencia en los medios, aumentando la visibilidad pública.

¿COMO IMPLEMENTAR LA FORMACIÓN SUPERIOR DUAL EN MI EMPRESA?

1.- Identificar un perfil profesional

El primer paso que tendréis que hacer es analizar la situación que vuestra empresa prevé tener a medio plazo. Valorar las próximas jubilaciones, la tasa de crecimiento y expansión prevista, las necesidades de cambios y mejora que puedan implicar incorporaciones de personal, etc…

Una vez detectados los perfiles profesionales que vuestra empresa querría incorporar a medio plazo, hay que valorar qué tipo de preparación y habilidades de partida pensáis que debería tener un futuro trabajador i que debería adquirir fruto de la aplicación del programa dual.

Un segundo paso será dar un vistazo a las titulaciones que ofrece nuestra universidad (incluyan o no la modalidad dual). ¿Hay alguna titulación que se acerca a vuestras necesidades?

2.- Contactar con la universidad (Con el coordinador de los estudios que hayáis elegido)

Contactáis por correo-e con el coordinador de los estudios que hayáis elegido para concertar una entrevista.    Exponedle todas vuestras reflexiones y necesidades.

Él os explicará la documentación necesaria y los requisitos básicos que tendréis que tener en cuenta y todos los pasos a seguir. Os dará de alta en la base de datos de empresas (si no lo estabais) y os introducirá en la página web de los estudios como empresa colaboradora con el número de plazas ofrecido para aquel curso.

3.- Asignar el tutor

El tutor de la empresa tendrá que tener como mínimo la misma titulación que la que el alumno esté cursando y la experiencia profesional necesaria. Además, tendrá que tener una mínima habilidad para organizar un itinerario laboral que facilite al aprendiz la adquisición de las competencias y conocimientos adecuados y, acompañe al aprendiz a lo largo de todo el proceso de manera asertiva.

El tutor tendrá que reunirse periódicamente con el tutor de la UdL para que el aprendizaje en ambos espacios formativos sea coherente, complementario y alcance todo los objetivos. Por lo tanto, es importante que el tutor de empresa se comprometa a participar activamente de todas las reuniones y aporte valor.

4.- Elaborar el programa formativo

En la primera reunión con el tutor de la universidad, el tutor de empresa aportará al menos un esquema del proyecto formativo que el alumno tendría que desarrollar, y en los sucesivos encuentros o comunicaciones se tendrá que adaptar al programa formativo de la universidad y a las temporalizaciones de la titulación. (Semestres)

Este programa tendrá que poderse reflejar y seguir a través del Cuaderno del aprendiz de manera coherente.

5.- Seleccionar un alumno o más según el número de plazas que hayáis ofrecido            

Tan pronto como vuestra empresa se haya incorporado a la bolsa de empresas colaboradoras de formación dual y haya comunicado el número de plazas que ha ofrecido para el corriente curso recibirá la documentación de algunos alumnos para que pueda elegir. (CV, expediente académico y cuestionario parar el empresario)

Si la selección del aprendiz acaba con un acuerdo por las dos partes lo comunicarán al coordinador de los estudios.

6.- Alta en el campus    

El tutor os dará acceso al campus para poder realizar la selección de los alumnos.

7.- Firmar el convenio  

Tendréis que firmar un convenio a tres bandas en que os comprometéis a contratar al aprendiz durante los estudios, a designar un tutor que tendrá que hacer el seguimiento y evaluación del aprendiz, a elaborar un proyecto formativo para el alumno durante su estancia en vuestra empresa que sea coherente con la formación que la universidad le impartirá y a comunicaros con el tutor de la Udl en cualquier problema que podáis detectar en el desarrollo del programa.

El convenio incluirá cláusulas de confidencialidad y cláusulas sobre protección de datos y los compromisos de alumno y tutor de la Udl de respetarlas.

Como complemento del convenio tendréis que firmar el Cuaderno del alumno donde se recogerán todas las observaciones de los tutores en el desarrollo que el alumno ha hecho del proyecto, las habilidades conseguidas así como los conocimientos y competencias que se hayan ido adquiriendo.

En el cuaderno constarán los horarios, el programa formativo, el nombre de los tutores y del aprendiz y otros datos importantes a la hora de poder evaluar el aprendiz/alumno

8.- Formación al tutor (guía del tutor de la Udl)                

La universidad tendrá que velar por la formación de los tutores de las empresas puesto que aquellos son el pilar en que se apoya el desarrollo de la formación dual. El coordinador de los estudios facilitará a los tutores de las empresas la guía del tutor que le servirá de base formativa para iniciar su experiencia tutorial.

De manera periódica desde el vicerrectorado se impulsarán jornadas formativas para tutores. Las empresas podrán velar por la formación de los propios tutores de cara a asegurarse la excelencia en el desarrollo de su tarea y de paso, un seguimiento ideal de cada aprendiz a su cargo.

9.- Preparar la acogida del alumno.        

Antes de la llegada del aprendiz a la empresa, es muy importante tomar una serie de medidas que incidirán en una buena acogida y seguramente en un buen desarrollo formativo del aprendiz.

Es importante tener determinado el puesto de trabajo del nuevo aprendiz y de todos los enseres que pueda necesitar en su trabajo. Hay que haber previsto qué personas serán las encargadas de indicarle las tareas y de hacer el seguimiento. Con qué personas se relacionará y qué procesos formativos seguirá.

Tendremos que confeccionar fichas o manuales de instrucciones para que el aprendiz sepa en todo momento qué tiene que hacer y qué se le pide.
Y como cualquiera otro trabajador, hay que informarle de las normas internas de seguridad y de funcionamiento, los horarios, las pausas, y todo aquello que tenga que saber para poder desarrollar su trabajo con suficientes garantías y competencia.

Es importante que el resto de trabajadores sean informados de su llegada, su tarea y su condición de aprendiz.

10.-Hacer el seguimiento del alumno

El tutor tiene que saber quién o qué son las personas responsables de la formación del aprendiz en la empresa. Es fundamental que el aprendiz sepa como contactar con el tutor en todo momento. Y es del todo imprescindible que el tutor haga el seguimiento de la evolución del alumno hablando, siempre que sea posible, con aquellas personas que lo tienen a su cargo.

Es precisa que tenga suficientes elementos de evaluación para poder cumplimentar sin problemas los diferentes apartados contenidos en el Cuaderno del Aprendiz, cada vez que se encuentre con el tutor académico para hacer evaluación.

11.- Hacer las reuniones preceptivas con el tutor de empresa

De manera pactada, los dos tutores se encontrarán ante el aprendiz para llenar el Cuaderno del aprendiz y valorar su evolución y la adquisición o no de las diferentes competencias.

Si surgieran problemas ambos tutores se encontrarán o se comunicarán para llegar a un consenso en la resolución de los conflictos existentes. Es muy importante que los dos tutores vayan al unísono y se impliquen para que la formación dual vaya siendo cada vez más efectiva. Sus aportaciones constituyen una fuente de mejora y perfeccionamiento del sistema dual y mantiene viva y en constante perfeccionamiento esta vía educativa.

12.- Decidir sobre la incorporación del aprendiz a la plantilla de forma estable.             

En cuanto el periodo formativo haya concluido, el empresario puede decidir rescindir el contrato de trabajo o renovarlo. El aprendiz se convierto entonces en un trabajador más de la plantilla o busca trabajo en una nueva empresa. Pero lo hace con muchas más garantías de tener un perfil mucho más acorde con las necesidades del mercado y con mejores condiciones que otros muchos demandantes de empleo.